Un invernadero de alta gama para una fachada o un muro del jardín
El invernadero adosado Limited Edition con Accoya de Bloomcabin aprovecha el formato compacto de una estructura mural y le añade acabados cálidos inspirados en la naturaleza. Frente a una fachada visible, la madera produce una apariencia más doméstica que una construcción definida únicamente por el aluminio.
Se ofrece en 12 tamaños . Puede configurarlo con policarbonato o vidrio de seguridad templado de 4 mm. Incorpora ventilas superiores, canalones, base de aluminio y una puerta corrediza sencilla o doble. La opción doble requiere un ancho de muro adecuado, desde unos 3.10 m.
Antes de comprar, coordine el muro, los anclajes, la cimentación, el encuentro con el piso, la ventilación y la salida pluvial. Invernaderos y jardines de invierno.

Diseñado con atención al detalle para construcciones y jardines contemporáneos
Es una propuesta para cultivar y, al mismo tiempo, cuidar la selección de materiales y la composición de colores.
Al apoyarse en una pared apropiada de la vivienda, cochera o jardín, utiliza bien el área disponible y puede vincularse con la terraza o el huerto cercano a la cocina.
Accoya aporta el carácter natural; la función estructural corresponde al armazón de aluminio fabricado con precisión.
Acabados en Accoya
La madera sin tratar suaviza visualmente el contraste con el aluminio
Acabado RAL personalizable
Armonice el marco con las ventanas y el color de la fachada
Acristalamiento para cada uso
Seleccione luz y transparencia según el lugar y los cultivos
Acceso configurable
Elija puerta corrediza sencilla o doble según el muro disponible
Sus acabados dan calidez y naturalidad al invernadero de aluminio
La madera cumple una función estética y no reemplaza la estructura portante de aluminio.
Sin tratamiento, deja visible su veta natural y luce especialmente junto a la fachada o la terraza.
El resultado combina un marco de aluminio de mantenimiento sencillo con madera a la vista.

Resuelva estos cuatro aspectos antes de hacer el pedido
En comparación con uno independiente, este invernadero depende más de las condiciones del edificio, la base y el acceso.
Muro con capacidad suficiente
Compruebe que la composición y el área prevista para los anclajes admitan la estructura.
Cimentación y altura
Disponga una superficie estable y plana para recibir la base de aluminio.
Puerta y acceso
Alinee la puerta y el paso con las rutas hacia vivienda, terraza o jardín.
Conducción pluvial
Decida el destino del agua que sale de los canalones, ya sea un desagüe o un depósito.
Información esencial de este invernadero adosado Limited Edition
Modelo adosado
Estructura de aluminio para fijación a un muro, con detalles decorativos de Accoya; calculada para una velocidad del viento de 30 m/s y una carga de nieve de 210 kg/m²
12 tamaños
Distintas longitudes para aprovechar el espacio mural disponible
Policarbonato o vidrio de seguridad de 4 mm de espesor
La elección depende de la transparencia, la iluminación y el uso buscados
Piezas decorativas de Accoya sin acabado
Madera visible frente a la estructura resistente de aluminio
Una puerta corrediza o una versión doble
La puerta doble está disponible con muros aptos desde unos 3.10 m
Ventilas superiores
Permiten desalojar el aire caliente acumulado arriba
Base de aluminio con canalones incorporados
Incluya en el proyecto sus salidas, la cimentación y el encuentro con el piso

El muro libera superficie del jardín y relaciona el invernadero directamente con la construcción
La ubicación y la orientación quedan definidas por la pared. Esto puede reducir la distancia desde la cocina o la terraza y dejar una mayor porción del jardín despejada.
La longitud aprovechable disminuye donde existen ventanas, puertas, bajantes, salientes o espacio necesario para mover la puerta corrediza.
Además, el lugar mantiene a la vista hierbas, plántulas y especies que requieren mayor atención.
Cultivo y diseño en el área contigua a la vivienda
Huerto junto a la cocina
Tenga cerca hierbas, plantas jóvenes y cultivos de temporada.
Integración con la terraza
Accoya ayuda a enlazar visualmente el invernadero con el espacio exterior.
Colecciones y plantas en contenedor
Organice cítricos, ejemplares especiales y recipientes ornamentales.
Cultivo y diseño
Reúna plantas productivas y macetas decorativas sin perder orden interior.
Antes de escoger una medida, levante con precisión la pared de la casa, cochera o jardín. Anote el ancho libre, la composición, los puntos aptos para fijar, cualquier saliente y la maniobra de la puerta. Así descartará configuraciones que exijan adaptaciones problemáticas.
Condiciones de la fachada
Mampostería, ladrillo, aplanados y fachadas con aislamiento necesitan uniones y anclajes específicos. En sistemas aislados, el acabado visible no equivale a un soporte firme. Pida que un profesional evalúe la composición y el área de montaje antes de cimentar o cerrar la configuración.
Dibuje una vista acotada con ventanas, puertas, alféizares, luminarias, contactos, respiraderos, tuberías y bajantes. Incluya lo que deba abrirse, limpiarse o cambiarse después. Un esquema a escala muestra la longitud realmente útil y evita que techo, marco o acceso interfieran con funciones existentes.
Evalúe el conjunto desde el sendero, la terraza y las habitaciones cercanas, pues quedará ligado a la arquitectura. El tono RAL puede dialogar con ventanas y metales, mientras Accoya introduce contraste natural. Juntas, sentido del pavimento y plantaciones contiguas también modifican la percepción final.
Revisión del muro de apoyo
Toda la línea de unión debe ser estable, suficientemente plana y estar libre de material suelto. Relieves o huecos complican un encuentro limpio y conviene detectarlos antes. Mantenga además acceso exterior al área de trabajo para alinear el marco y colocar los anclajes de forma segura.
Busque grietas, aplanado suelto, humedad y reparaciones anteriores. Revestimientos y aislamiento pueden ocultar capas que deban considerarse al diseñar la fijación. Localice instalaciones eléctricas, hidráulicas u otros servicios antes de perforar y confirme que ventanas y persianas conserven todo su recorrido.
Repare muro y zócalo antes de instalar, incluido cualquier rejunteo o refuerzo necesario para lograr un apoyo resistente. Defina también el encuentro entre edificio y estructura. Una preparación correcta simplifica el montaje y evita intervenir después en zonas ocultas por el marco o las plantas.
Riego dentro del invernadero
Una toma próxima facilita el riego y evita dejar una manguera cruzada en la entrada. Trace la ruta hacia los cultivos sin bloquear el paso ni la puerta corrediza. Si utiliza regadera, reserve una base estable y un recorrido breve, despejado y sin riesgo de tropiezo.
En un sistema por goteo, separe los sectores según las necesidades de cada cultivo. Lleve las líneas por camas o estantes, pero déjelas visibles para inspección y limpieza. Aleje uniones de pasillos y hojas móviles, y asegúrese de poder vaciar todo el circuito antes de una pausa prolongada.
Para reutilizar lluvia en el riego, sitúe el depósito donde pueda alcanzarlo sin reducir la entrada. Relacione su posición con la salida del canalón y el recorrido de distribución. Conduzca el excedente de forma controlada y lejos de la fachada y la cimentación.
La orientación, la sombra, la fachada, la cubierta, las plantas y el manejo de puerta y ventilas determinan el ambiente interior. Observe el sitio a distintas horas antes de asignar cultivos sensibles. Árboles, edificios y aleros alteran estacionalmente la luz; más sol directo no siempre significa mejor ubicación.
Calor estival en fachadas orientadas al sur
En un muro muy soleado coinciden radiación directa, fachada caliente y un recinto cerrado, por lo que la temperatura puede subir más de lo que indica el exterior. Aleje las especies sensibles de la zona posterior más cálida y mantenga pasos de aire con una ventilación adaptada a cada hora.
El aire ascendente sale por las ventilas superiores y la puerta corrediza puede aportar aire cerca del suelo. Mantenga ambos accesos libres de recipientes pesados. En días calurosos, revise temprano la necesidad de ventilar; si estará fuera, considere ese manejo al distribuir y seleccionar los cultivos.
Durante periodos de radiación intensa, una sombra temporal puede aliviar hojas delicadas, plántulas y ejemplares recién trasplantados. Instálela sin obstruir las ventilas ni volver inseguro el acceso al vidrio. La sombra permanente no sirve para todos los usos: ajústela a la temporada, las plantas y la luz observada.
Accoya, fachada y color del marco
El marco, la madera y el vidrio conviven con el color de fachada, la modulación de ventanas, el canalón y la terraza. Revise las muestras en el sitio, no únicamente en pantalla: un tono RAL cambia con la luz y los materiales vecinos. Accoya sin tratar añade el matiz natural.
Un marco discreto puede prolongar los perfiles de las ventanas; uno contrastante hace más visible la estructura. Revise también la vista desde cocina o sala, donde la retícula será perceptible. Un piso con mucho dibujo admite una combinación serena, mientras una fachada uniforme permite mayor contraste.
La exposición al clima modifica gradualmente el aspecto de Accoya sin tratar. No combine las maderas cercanas pensando solo en su tono inicial. El aluminio y el vidrio conservarán el orden visual principal.
Nivel de piso y umbral
El acabado interior debe ser firme, plano y lavable. Coordine su cota con la base de aluminio y la puerta corrediza para evitar tropiezos. Considere desde ahora contenedores, mesas y recubrimientos futuros, pues cualquier capa añadida después debe conservar el funcionamiento correcto de la puerta.
Adoquín, losa, grava u otro material apropiado deben conducir el agua de riego y limpieza, además de ofrecer una superficie uniforme y antiderrapante. Evite pendientes que desnivelen mesas o lleven agua al edificio. Resuelva como un solo detalle el piso interior, el umbral y el paso de la terraza.
Marque en la pared la cota final del piso antes de comenzar. Úsela como referencia común para cimentación, base, umbral y acabado exterior, sin olvidar el movimiento de la puerta. Definir alturas desde el principio evita que pavimentos posteriores reduzcan el acceso o formen puntos donde se estanque el agua.
Organice el interior según la secuencia cotidiana: entrar, apoyar herramientas o cosecha, atender plantas, regar, ventilar y salir. No busque únicamente alojar el mayor número de macetas. Un pasillo continuo, áreas alcanzables y aperturas despejadas facilitan más el trabajo que una ocupación excesivamente densa.
Manejo del agua junto a la casa
El techo descarga precipitación junto al edificio, donde no debe caer sin control sobre zócalo o terraza. Diseñe todo el trayecto, desde el canalón incorporado hasta el punto final de salida, y tenga presentes tanto las salpicaduras como el drenaje ya existente.
No cubra las bajantes del edificio ni impida su mantenimiento. Si coinciden canalón, drenaje doméstico y pendientes del terreno, separe sus funciones o coordínelas técnicamente. Reserve espacio para limpiar las salidas: hojas, restos y sedimentos deben retirarse sin desmontar estantes ni trasladar plantas delicadas.
Tras concluir, observe durante una lluvia si el flujo sigue la ruta planeada. Los charcos en base, umbral o unión mural indican que debe revisarse la pendiente o la descarga. Mantenga tierra, acolchado y macetas fuera del paso del agua para poder verificar que las conexiones sigan secas.
Flujo de aire durante el verano
Adapte la ventilación al tiempo, la humedad y la altura de los cultivos. Abrir mucho la puerta no siempre reemplaza la salida superior, donde se concentra el aire caliente; cerrarla reduce la entrada baja. Observe follaje y condensación, en lugar de depender únicamente de una hora fija.
Mantenga macetas grandes, costales y muebles lejos de la puerta, y conserve accesibles las ventilas toda la temporada. Limpie tierra, hojas y cualquier obstáculo alrededor de las piezas móviles para poder modificar las aperturas con rapidez cuando cambien las condiciones.
Tomates altos, trepadoras o anaqueles llenos pueden cortar el flujo entre entrada y techo. Evite que tapen aperturas o invadan las guías durante el cuidado. Instale tutores en apoyos propios, nunca sobre ventilas o partes móviles, y pode con regularidad para mantener despejados los recorridos.
Espacio para limpiar y dar mantenimiento
Incorpore la limpieza y la inspección a la distribución. Debe alcanzarse el vidrio por ambos lados, además de canalones, guías, uniones y ventilas. El lindero o un muro lateral pueden estrechar el paso exterior; confirme antes de elegir tamaño que seguirá existiendo un acceso seguro y permanente.
No cubra con superficies fijas las guías, los desagües ni las conexiones que requieran acceso. Coloque los recipientes pesados fuera de las rutas de servicio y los semilleros cambiantes en zonas próximas. Así tendrá que mover menos objetos al revisar o limpiar los componentes.
Conserve alrededor de las piezas importantes espacio suficiente para inspección y aseo; no lo ocupe con macetas vacías ni provisiones. Prevea un apoyo apropiado para trabajar cerca del techo. Anaqueles, recipientes y elementos portantes o móviles no sirven como peldaño ni como plataforma.
La cercanía con la vivienda resulta útil si agua, sustrato, herramientas y canasta tienen lugares fijos y accesibles. Mantenga dentro solo lo utilizado con frecuencia y guarde aparte el equipo estacional. Esto deja alcanzables las plantas y libre la puerta, además de facilitar la limpieza de derrames.
Acceso rápido al huerto
Si está cerca de la cocina o terraza, ubique al frente hierbas y especies de cosecha frecuente. Las que necesitan menos atención pueden quedar atrás, siempre que reciban aire y luz. La distancia corta pierde utilidad cuando muebles, escalones o herramientas interrumpen el camino.
Convierta la revisión cotidiana en una rutina breve: mirar el follaje, comprobar humedad, ajustar aperturas y recoger lo maduro. Así detectará cambios sin dedicar cada vez una sesión extensa. Riegue cada cultivo conforme a su necesidad, no todos los recipientes con idéntica frecuencia.
El paso debe seguir funcionando mientras carga una regadera, un contenedor o la cosecha. Compruebe su ancho con el mobiliario previsto. Mangueras sueltas, tutores salientes y repisas bajas crean obstáculos. Una superficie próxima a la entrada permite apoyar objetos sin ocupar el umbral al abrir la puerta.
Anaqueles y mesas de trabajo
Use la mesa para sembrar, trasplantar y revisar; destine los anaqueles a recipientes pequeños. Ajuste la profundidad al alcance de las personas para acceder al fondo sin reacomodar todo. Deje espacio de limpieza y evite repisas que resten luz o interrumpan el aire junto al vidrio.
Determine la altura según la labor habitual y quienes utilizarán el espacio. Para recipientes pesados suele convenir un apoyo bajo y accesible. Reserve arriba lugar para levantar plantas y manejar herramientas; mesas y estantes no deben impedir alcanzar las ventilas ni los paneles contiguos.
Mesas móviles y estantes ligeros facilitan pasar de la propagación a cultivos veraniegos o macetas sensibles. Sus patas o ruedas necesitan un piso firme y plano, lejos de las guías. Marque, si hace falta, áreas libres para circulación y ventilación, y adapte el interior sin reconstruirlo.
Organización por temporada
Ajuste el ciclo al clima local. En primavera, reserve superficies iluminadas para siembra, repique y trasplante; en verano priorice aireación, riego específico y cosecha. En otoño puede alojar ciertas macetas sensibles. Antes del invierno, retire residuos, limpie canalones y guías, y revise las piezas accesibles.
Saque el equipo estacional que no esté en uso. Macetas vacías, empaques y tutores ocupan el lugar necesario al cambiar cultivos. Puede dejar a mano unas cuantas herramientas frecuentes si permanecen secas y seguras. Así ajustará el interior a nuevas tareas y alturas sin afectar ventilación ni paso.
Una planta flexible requiere pocas decisiones fijas: pasillo principal libre, puerta y ventilas accesibles, y puntos de servicio despejados. Dentro de ese esquema, reagrupe mesas, recipientes y estantes según la temporada. No añada anclajes al edificio sin comprobar que perforación y carga sean compatibles con el muro y la unión del invernadero.
Muro, acceso y cubierta deben responder a las condiciones reales del proyecto
Elija la versión después de confirmar superficie mural libre, composición, nivel de piso y maniobra de la puerta. Compruebe también la ruta de transporte y el espacio lateral necesario para trabajar. De este modo, la medida seleccionada corresponderá al sitio y a su instalación.
No decida la cubierta únicamente por su aspecto exterior. El vidrio de seguridad transparente de 4 mm deja ver plantas e interior; el policarbonato ofrece otra iluminación y comportamiento térmico. Valore la cercanía a terraza, paso o ventana, los cultivos previstos, el mantenimiento y el efecto arquitectónico buscado.
Prepare un plano con muro, huella del invernadero, puerta, circulaciones, ruta del agua y sombras posibles. La vista conjunta revela conflictos ocultos al escoger elementos por separado. Reserve además espacio para limpiar por fuera y mover recipientes grandes; una planeación coordinada mejora la imagen y el uso diario.
Levante las condiciones del sitio
Anote ancho disponible, áreas aptas para anclajes, obstáculos y espacio de trabajo.
Seleccione la configuración
Relacione dimensiones, cubierta, acabado RAL y ubicación de la puerta.
Acondicione la zona de montaje
Resuelva cimentación, nivel terminado y desagüe conforme a la base de aluminio.
Distribuya el espacio
Al terminar el montaje, organice circulación, anaqueles, riego y cultivos de manera funcional.
Preguntas sobre el invernadero adosado Limited Edition con Accoya
¿Es posible instalarlo sobre una fachada aislada?
Depende de las capas del muro y del sistema de fijación. El aislamiento visible no garantiza capacidad portante; solicite una evaluación profesional del área antes de elegir la configuración.
¿Qué cambia entre las opciones de cubierta?
El vidrio de seguridad permite ver con claridad el interior y las plantas; el policarbonato produce una iluminación distinta. Considere el uso previsto, las condiciones del sitio y la apariencia exterior que desea.
¿Qué criterio conviene usar para el color del marco?
Observe la muestra RAL directamente contra la fachada. Ventanas, ladrillo, aplanado, piso de terraza y el tono natural de Accoya intervienen en la composición.
¿Cómo se decide la ubicación de la puerta corrediza?
Mantenga una ruta directa desde vivienda, terraza o jardín. Frente a la entrada debe quedar espacio suficiente para pasar con regaderas, canastas y recipientes voluminosos.
¿Cómo se renueva el aire en días calurosos?
Las ventilas dejan escapar el aire caliente acumulado arriba y la puerta abierta admite aire por la parte baja. Conserve despejadas ambas zonas y regule sus aperturas de acuerdo con el tiempo y los cultivos presentes.
¿Dónde debe descargar el agua de los canalones?
Diríjala de manera controlada al drenaje disponible o a un depósito apropiado. El rebosadero también debe alejarla, para impedir que regrese hacia la fachada o la cimentación.
¿Para qué sirven las piezas de Accoya?
Aportan diseño y la calidez visual de la madera frente al aluminio. El marco de aluminio conserva toda la función estructural.
¿Cuál es la duración de la garantía? La garantía comercial del producto es de 12 años.
Defina una configuración apropiada para su muro
Comience por medir la pared útil y confirmar una unión adecuada y un acceso despejado. Después relacione dimensiones, cubierta, posición de puerta y color del marco.
Puntos para revisar en su configuración
✓ mida el muro disponible y ubique cada obstáculo
✓ encargue la evaluación del muro y de los anclajes
✓ seleccione la cubierta por iluminación, uso y aspecto
✓ decida la puerta y mantenga libre su acceso
✓ coordine canalón, cimentación y nivel final del piso
✓ revise la muestra RAL directamente en el lugar
